YA PUEDO HABLAR DE ‘INCEPTION’
Monday, July 5th, 2010Hablar de Inception no es fácil. Es más, es uno de esos filmes que requiere de más de una visión para realmente apreciar toda su maestría, magnitud, eficacia, inteligencia y estilo (similar a Shutter Island, que mejora cada vez que se revisa… y en mi caso ya son tres veces).
No voy a escribir una crítica al uso. Y tampoco voy a dar muchos detalles de Inception. Es un error para todo aquel que no haya visto la cinta de Christopher Nolan el leer acerca de ella, el ver escenas, el tratar de saber demasiado acerca del argumento antes de entrar en un cine donde se proyecte y dejarse llevar por la brillantez visual y narrativa del autor de The Dark Knight.
Como datos relevantes, apuntar la absolutamente magistral partitura musical de Hans Zimmer, de nuevo colaborando con el cineasta tras las dos entregas de Batman (aunque en esta ocasión lo hace en solitario, sin la ayuda de James Newton Howard); la complejidad del relato que en ningún momento conduce a una confusión argumental (el clímax, de más de media hora y que envuelve cuatro sueños y una realidad, está montado y contado con precisión y claridad); la absolutamente espectacular puesta en escena de Nolan (cuya visión del mundo de los sueños no tiene comparación: la imaginación carece de límites y la pantalla es reflejo de ese salto al vacío visual que promueve el realizador); y, por supuesto, los actores (a estas alturas alabar a Leonardo DiCaprio resulta innecesario: la estrella de The Departed ha demostrado con los años no sólo un gusto ejemplar a la hora de elegir proyectos, sino también un ojo envidiable a la hora de asociarse con los cineastas más alabados del momento).
Si existe un pero en Inception es la duración: quizás 150 minutos sean algo excesivos (y eso es debido a la historia que envuelve a Marion Cotillard, como siempre, arrebatadora en su papel). Pero, de nuevo, estoy convencido que tras una segunda (o tercera o cuarta) visión, los peros desaparecerán, porque lo que Christopher Nolan da en Inception es puro cine.
No es la mejor película del año (título que en estos momentos se lleva Toy Story 3). Pero sí es la segunda mejor.
