El director que siempre quiso rodar The Hobitt, la especie de precuela de The Lord of the Rings, y el realizador de la trilogía inspirada en la obra de J.R.R. Tolkien, es decir, Sam Raimi y Peter Jackson, respectivamente, son noticia, pero no la misma.
Por un lado, parece que Raimi, tras abandonar definitivamente la franquicia de Spider-Man va a ponerse detrás de las cámaras de una producción de los estudios Disney. Se trata de Oz: The Great and Powerful, una nueva mirada a la historia de The Wizard of Oz. Según Deadline.com, parece que todo está más o menos sentenciado y que lo único que falta por decidir es si ofrecerle el papel principal (el del mago de Oz) a Robert Downey Jr.
Por otro lado, Peter Jackson está entre la espada y la pared. Después de que Guillermo del Toro decidiera abandonar la producción de The Hobitt por razones personales (mudar su familia a Nueva Zelanda durante media década) y profesionales (perder seis años de su vida en dos películas), aquél debe decidir a quién cederle las riendas de la dirección de las dos cintas.
También según Deadline.com, los estudios detrás de la franquicia, Warner Bros. y MGM, están tratando de convencerlo para que él dirija los dos filmes. Mientras, una serie de nombres están surgiendo por doquier, como posibles sustitutos de del Toro, y ninguno de ellos es para lanzar las campanas al vuelo: entre ellos, David Yates (el correcto cineasta detrás de las más recientes entregas de la serie Harry Potter) y el abominable Brett Ratner (X-Men: The Last Stand, Red Dragon, Rush Hour).