VISTO EN FRÍO, NADA JUSTIFICA AL ‘TERRIBLE’
Friday, March 30th, 2012
COMBATE/columna
JAIRO GIRALDO
Ya en frío y con los números de su derrota puestos en su lugar, queda todavía un capítulo pendiente sobre del derrumbe de Erik el “Terrible” Morales en Houston ante Danny García.
Dijo Morales que los años le pasaron factura frente a la velocidad de su rival y no es verdad.Le pasó factura la irresponsabiliadad de no prepararse adecuadamente para el combate. Eso sí lo sintió. No pierde el combate porque a los 35 años sea viejo, sino porque no se preparó.
En un trayecto de doce asaltos de pena y drama y mientras veía como se iba por el drenaje la resurrección de su carrera, nunca pudo descifrar la movilidad y la velocidad de manos de su rival porque no sabía claramente a qué había subido al ring. Puesto que había perdido el título 24 horas antes por no dar el peso y con la motivación por el suelo, esa actitud pobre era la único que podía llevar a ensogado.
Al Erik Morales de otro tiempo le habría bastado con ser el “Terrible” pero el del sábado en el Reliant Arena necesitaba más cosas.
Cuando era un peleador portentoso de 126-130 y 135 libras, las categorías en las que escribió su historia, Morales subía al cuadrilátero a comerse al mundo. Es verdad que a veces recibía muchos golpes, pero era el tributo que pagaba por meter sus manos poderosas y voltear a rivales como si fueran muñecos.
Sí, eso era posible aún en 135 libras, antes del primer retiro, porque después del regreso, hace dos años y con aquella cintura de grasa que lo ponía casi en 147 libras todo sería más complicado.
Lo justo, sin embargo, es reconocer que puso sacrificio y mucho trabajo en el gimnasio para meterse de nuevo en las carteleras importantes y lo consiguió. Llegó a ganar su cuarto título mundial y muchos le creyeron, sobre todo después de ver como el boxeo de estos años está repleto de peleadores “jurásicos” que pasan de largo por los 35 y aún pelean, brillan y ganan a los 40 años. Juan Manuel Márquez, tiene 39 años y Mayweather Jr tiene 35. “Maravilla” Martínez llega a 37, ya para no hablar de Bernard Hopkins. Es verdad, el “Terrible” no puede justificar el papelón de su derrota con el peso de los años.
Más honesto habría sido decir que no se preparó. “Soy Erik Morales y para ganarle a este tal Danny García no necesito mucho”. Pero sí se tenía que preparar.
El primer dictamen de un boxeador mal preparado lo da la báscula y después de pesar 142 libras, supo que hasta ahí le llegaban las ganas. Lo supo porque cuando tienes en tu récord 52 victorias, con 36 antes del límite, es porque se ha caminado mucha lona.
En lo previo a ese combate habíamos advertido en esta misma columna que la única opción de Danny García frente a la experiencia, la calidad y el oficio de Morales era que estaba habituado a pelear en 140 libras y Morales no. Que el de Tijuana había peleado y ganado en ese peso, es verdad, pero es sólo una media verdad, porque el único rival importante que había enfrentado en los superligeros, “Chino” Maidana, le había ganado. Ni siquiera un hombre tan disciplinado como JM Márquez, pudo destacar en 140 libras, porque llega un momento en que el físico no te ayuda.
Morales ante un novatito como Danny García se rifó su suerte y perdió de dos maneras. La primera fue no dar el peso y quedarse sin título…. Pero bien hubiera podido dar una demostración espectacular al día siguiente, ganar el combate y rescatar su prestigio. Lo malo fue que perdió.
Sí, de dos maneras. Perdió porque no dio el peso y no dio el peso porque no se preparó. Luego la paliza que recibió es una anécdota.
La lectura entre líneas de su derrota no pasa por el tema de la edad, como quiso explicarlo Morales, sino de la responsabilidad, que no tuvo.
Estimado Erik no fue el peso de los años sino el peso de las libras.
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