Pequeño diario de viaje
Como no pude entrar por cuestiones técnicas a escribir en mi blog hasta hoy, les copio algunas viñetas de mis viajes por Texas. Enjoy!
28 de febrero
10.a.m.
Estoy en el camino de Houston a Dallas. Un letrero avisa que me voy a perder algo irrepetible.
“Estampida de búfalos, 3ra semana de septiembre”.
Desafortunadamente es apenas febrero.
A la derecha de la carretera 45 norte, aparece de pronto una estatua gigantesca, la más grande que he visto en mi vida. ¿Será Washington? ¿Jefferson? ¿Bush?
No, es Sam Houston, quien me imagino que dio su nombre a la ciudad de Houston. Houston, según la socorrida wikipedia, es un personaje de mucha influencia por estos lares en el siglo 19, que llegó a ser incluso presidente de la República de Texas y luego de Tennesse.
Por cierto, Houston murió en Huntsville, donde paré a comer al mediodía. Según yo, Huntsville era un “pueblecito” simpático donde me zampé un excelente steak -que buena es la carne en Texas, que bueno que no soy vegetariana- hasta que mi amigo Ricardo Bada me señaló, desde Alemania, que Huntsville es la capital mundial del “asesinato legal”. En efecto, la socorrida Wikipedia y otras páginas de internet me ayudaron a ilustrarme sobre la historia de Huntsville, donde durante casi un siglo ha estado la prisión de condenados a muerte y la cámara de ejecuciones oficial del estado de Texas que, como saben tiene el record de ser el estado que más personas ha ejecutado en el país.
Menos mal que sólo me enteré de eso después que salí de comerme el famoso steak. Quizá se me hubiera atragantado.
1:00
A una 40 millas de Fort Worth veo un letrero COWBOY CHURCH, Iglesia de vaqueros, servicios dominicales a tal hora y tal hora. Hay una iglesia para vaqueros, rodeada de vacas, como es natural.
También hay un pueblito que se llama Palestina.
