Minneapolis- MN 11:59 p.m.
Gustav aún no ha llegado a New Orleans -a la hora que escribo, cercana a la medianoche hora de Minnesota- y ya resulta obvio que el huracán es una oportunidad política singular para los republicanos, o cuando menos para John McCain, quien ha tomado inteligente control de la situación y centrado la atención de los republicanos en el huracán, y no en las fiestas, comilonas y discursos típicos de estos eventos.
Por el momento, los eventos en el piso del Excel Center, sede de la convención en el centro de St. Paul, han sido suspendidos hasta nuevo aviso. Sin duda, nadie extrañará -y menos McCain- los discursos del presidente George W. Bush y de Dick Cheney, que estaban planeados para mañana y que, como todos los demás, han sido cancelados. Tampoco será llorada la ausencia de presidente y vice presidente, ya que para el nominado republicano mientras más lejos esté de ellos, mejor.
Asímismo, McCain ha tomado control de la situación -al menos en lo que a la convención se refiere, ya que por los momentos el comandante en jefe sigue siendo Bush- ordenando suspender la mayoría de los eventos de la convención hasta nuevo aviso. Eso le permite lucir presidencial, diferenciarse y alejarse de Bush y, de paso, redimir la imagen de los republicanos, tan golpeada en 2005 por la mala respuesta del gobierno federal al Huracán Katrina. Ahora veremos si el verdadero presidente hace lo propio, o si la respuesta vuelve a ser tan inadecuada como lo fue entonces. Al menos, la ciudad de Nueva Orleans ya fue evacuada y las autoridades locales parecen haberse puesto las pilas.
Aquí en Minnesota, muchos de los eventos de recaudación de fondos que estaban planeados para la convención se convertirán en eventos de ayuda para la Cruz Roja y los daños que cause Gustav.
No todo se ha suspendido, sin embargo. La delegación de California se reúne mañana para el desayuno, y a falta de un tal gobernador Schwarzenegger -que también hablaba hoy y canceló su visita no por Gustav, sino por la debacle del presupuesto- tendrán a un ex…el nunca bien ponderado Pete Wilson, autor de la Proposición 187 que fue, para muchos, la tapa del frasco que impulsó a miles de latinos a hacerse ciudadanos y consolidó al partido republicano como la permanente minoría en la legislatura estatal.