Es un estadio, pero no un juego…
Aquí estamos, en el vientre de la bestia que es este Invesco Field, el estado de futbol en el que ya está llevándose a cabo la última jornada de la Convención Nacional Demócrata.
La logística para la prensa es de miedo, porque aunque hay 15,000 periodistas, la prioridad en espacio, y en todo, la tiene la televisión. Es obvio que el evento, aunque fue diseñado en magnitud gigante con la idea de que “el público en general” tuviera acceso, según dijo Obama ayer en su breve aparición en el escenario y ha dicho hasta el cansancio su campaña, en realidad parece más hecho para la posteridad, que es lo mismo que decir la imagen de televisión y la foto que perdurará.
El nerviosismo de muchos estriba, sin embargo, en que las dimensiones del mismo se planearon antes de que los republicanos comenzaran a burlarse de la campaña de Obama diciendo que estaba engrandecida, que Obama se creía “celebridad” y ahora se burlan de lo lindo del podio donde hablará el candidato dentro de unas tres horas, ya que tiene atrás unas columnas griegas que han generado muchas burlas.
Por otro lado, se espera que John McCain, el contendiente republicano de Obama, presente esta noche un comercial al que están promoviendo mucho como algo “diferente”, en el que supuestamente va a hablar directo a la cámara y referirse a OBama.
Tambien será “diferente” un multitudinario discurso ante 70,000 personas en un estadio de fútbol para el primer afroamericano candidato a la presidencia de los Estados Unidos. Veremos quien gana.
