Bancada latina votó con republicanos conservadores
Entre los extraños aliados que ayer derrotaron el paquete de rescate financiero, estaban la mayoría de los republicanos, buscando imponer -aunque algo tarde- algún nivel de responsabilidad y control fiscal en el gasto del gobierno. Pero también votaron NAY (No), 95 demócratas, entre los cuales se encontraba la mayoría de los congresistas latinos demócratas y los tres congresistas republicanos cubanos del sur de la Florida, así como buena parte del grupo afroamericano del Congreso.
De los 20 congresistas latinos, 12 votaron contra el paquete y 8 a favor. En California votaron en contra Xavier Becerra, Grace Napolitano, Lucille Roybal Allard, las hermanas Linda y Loretta Sánchez e Hilda Solís. Otros demócratas latinos en Colorado, Nueva York y Texas votaron asimismo en contra. En el grupo afroamericano del congreso pasó otro tanto de lo mismo, 21 miembros en contra, 18 a favor. Le pedí a mi compañera Maribel Hastings, corresponsal de La Opinión en Washington y que siguió de cerca las votaciones, que me explicara el voto de la mayoría de los grupos latino y afroamericano contra su liderazgo. Y me dijo esto:
Las razones de las bancadas latina y afroamericana, así como demócratas y republicanos anglosajones para votar en contra del rescate pueden ser muy variadas: el plan de rescate es impopular y generó una ola de llamadas y correos electrónicos que provocó la caída del sistema en el Capitolio. Eso supone que, estés o no en aprietos en tus aspiraciones de reelección en noviembre, serás cauteloso a la hora de votar por un plan al que se oponen los votantes. También se debe a que quedaron fuera del acuerdo cláusulas que los latinos y los afroamericanos consideraban vitales para ayudar a sus representados de estas minorías que están en peligro de que sus casas sean embargadas. La crisis de las hipotecas de alto riesgo ha golpeado duro a los hispanos y muchos congresistas latinos están molestos de que la medida no hiciera más por los propietarios permitiendo, por ejemplo, que los jueces de bancarrota tengan el poder de modificar los términos de las hipotecas.
Maribel también ha hecho un excelente trabajo de rastrear las causas de la resistencia de estos congresistas, que representan a poblaciones de clase trabajadora y que están siendo desproporcionadamente afectados por los embargos. Ella escribe que los congresistas latinos se molestaron por la exclusión de una cláusula que hubiera permitido a los jueces de bancarrota modificar las hipotecas de los que estén camino al embargo.
Aracely Panameño, directora de asuntos latinos de la organización Center for Responsible Lending, explicó a La Opinión que permitir que los jueces de bancarrota modifiquen las hipotecas de personas que se han declarado en quiebra opera a favor del consumidor.
“Crea un incentivo porque si la s instituciones financieras enfrentan la amenaza de ir a la corte de bancarrota, estarán más dispuestas a modificar los términos de las hipotecas de los propietarios”, declaró.
El Center for Responsible Lending calcula que en lo que va de año unas 800 mil personas han perdido sus hogares por embargos y 372 mil son de hispanos, indicó Panameño.
“Es una cifra conservadora”, agregó, porque se anticipa que al concluir el año, dos millones de personas verían sus casas embargadas y 600 mil serían hispanos.
Expertos y grupos de presión coincidieron en que el centro de la solución es asistir a los p ropietarios.
“El problema fundamental es la cantidad de propietarios que están perdiendo sus casas y si no detenemos eso, no vamos a frenar el desastre económico a nivel nacional y global”, agregó Panameño.
Al final, no todo lo que es política es malo. Si política es responder a las necesidades de los representados de los distritos en cuestión, buscando un paquete de rescate que les ofrezca una manito a ellos, tanto como a los banqueros de Wall Street, entonces lo que pasó fue la mejor clase de política.

October 2nd, 2008 a las 9:12 am
Buen post, Pilar. Y buen trabajo de rastreo de Maribel.