Eran cuatro gatos y….
El senador de la Florida Mel Martínez anunció hoy en Orlando que no buscará la reelección en 2010. Eso quiere decir que existe la posibilidad, si no gana en su lugar otro latino o cubano americano, que los republicanos se quedarán sin su único senador de origen hispano. No crean que los demócratas van muy por delante: sólo hay dos senadores federales demócratas, Ken Salazar de Colorado y Bob Menendez, de Nueva Jersey.
Melquíades Rafael Martínez nació en Cuba en 1946 y vino a Estados Unidos en 1962, tres años después del triunfo de la revolución cubana, por medio de la operación Peter Pan, que logró inmigrar a miles de niños y jóvenes cubanos con la ayuda de grupos religiosos y de familias de crianza. Martínez vivió con dos familias de crianza hasta 1966, cuando su familia pudo venir al país.
Martínez estudió leyes y se lanzó a la política floridiana, y en 2000 fue co presidente de la campaña de George W. Bush en la Florida, lo que le valió luego la designación como Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), cargo que mantuvo hasta que Bush lo instó a candidatearse para el senado federal en 2003, al retiro de Bob Graham.
En 2006, en medio de la amarga discusión congresional sobre el tema migratorio, esfuerzos punitivos contra los inmigrantes como el proyecto Sensenbrenner y las grandes marchas pro inmigrantes que sacudieron al país, Bush le pidió a Martínez que tomara la presidencia del Comité Nacional Republicano (RNC). A once meses de su nombramiento, Martínez renunció al cargo, argumentando que debía enfocarse en su trabajo del senado etc, pero anteriormente el senador había expresado preocupación por el tono de la retórica anti inmigrante, particularmente de su propio partido.
Parece que su deseo de retirarse del cargo tiene algo que ver con sus bajos números en las encuestas: Martínez está muy vinculado a Bush. Y Bush, naturalmente, no está en la cresta de la ola.
Se habla de varios posibles interesados en el cargo de Martínez en 2010. Los demócratas tratarán de capturar el puesto, vamos a ver cómo le habrá ido a Obama de aquí a entonces, ya que dos años después de la elección de un nuevo presidente es cuando, si no hay avances notables, su partido podría perder parte de los puestos ganados este año. Hay varios demócratas legisladores estatales que podrían lanzarse, y ninguno es latino. Entre los posibles latinos hay un par de congresistas (no latinos) y Marco Rubio, el presidente de la cámara estatal de Florida, quien es republicano y también cubano americano, pero de una generación más jóven nacida en Miami y no en la Isla.
Podríamos estar hablando de un cambio de generación…aunque se rumora que Jeb Bush, el primer hermano y ex gobernador de Florida, también podría lanzarse…
