Preparación para la posesión de Barack Obama
La preparación de Washington DC para la toma de posesión de Barack Obama es algo monumental.
No sólo por ser el evento político más importante del país y el mundo, sino por ser el evento social más concurrido en la historia del país que dará comienzo a lo que se espera sea una nueva era.
La logística ha sido complicada y miles de trabajadores del todo el país han llegado a Washington a colaborar en el montaje.
Se calcula que de a tres a cinco millones de personas llegarán a la ciudad de un poco más de medio millón de habitantes.
La seguridad, según reportes, tendrá alrededor de 20.000 agentes Federales, Locales, del Servicio Secreto, del FBI y hasta del servicio de Parques, con turnos de 12 horas, patrullarán la ciudad las 24 horas.
El centro de Washington estará bloqueado y los puentes que atraviesan el río desde Virginia estarán cerrados.
Básicamente, la tierra sagrada del país de la religión cívica estará sellada empezando el domingo 18.
Será un evento de cuatro días que incluye conciertos gratis el domingo 18, con nada más y nada menos que a U2 y Bruce Springsting, entre otros, hasta el miércoles 21 que concluye con una celebración religiosa.
Esta celebración se ha convertido en un negocio redondo para las cadenas de televisión que por una suma de 5 millones de dólares compraron los derechos exclusivos de la transmisión de los diferentes eventos, según reporto el Washington Post. Además, el traspaso de poder será transmitido en directo en 27 salas de cine alrededor del país.
La inauguración de Obama como el presidente número 44 de los Estados Unidos es tan única, que él será el primer presidente que utilizará, para su juramento, la misma Biblia que utilizó Abraham Lincon cuando se posesionó en 1861.
Yo sólo espero que tanta pompa, preparación y entusiasmo transcienda a la novedad que los estadounidenses profesan adorar.
Por lo menos la revista The Economist, que endorsó al candidato, dice el futuro gobierno luce, al menos en papel. Obama ya nominó a los miembros del gabinete de gobierno por lo próximos cuatro años incluyendo a políticos de ambos partidos, intelectuales, estrategas y abogados.

