El líder muere sin líderes
BOSTON.— Hugo Sánchez no quiere auxiliares. Es una decisión tomada. Piensa que con dos ojos y una cabeza —de Sergio Egea, por supuesto— basta para resolver los trabalenguas tácticos de la selección mexicana.
Justino Compeán ha dicho que presupuesto hay para los asesores que Hugo necesite. Lo que sea con tal de que el Tri llegue a cumplir las metas esgrimidas por Hugo después de que México perdía con Argentina en la Copa del Mundo, cuando dijo: “Conmigo como técnico, México será campeón del Mundo”.
Ante semejante conquista, Hugo merece todo el presupuesto que se requiera, después de todo ya les ha asegurado más de 270 millones de dólares de ingreso por estos cuatro años, el doble ya de lo que percibió la FMF en la era de Ricardo La Volpe.
Curioso que Hugo no quiera auxiliares cuando los técnico triunfadores en el mundo, tienen una lista de responsables casi al estilo del futbol americano profesional.
Por ejemplo, José Mourinho, técnico del Chelsea, dispone de siete auxiliares que revisan técnica y tácticamente a su propio equipo y a los adversarios.
El inglés Sir Alex Ferguson ha tenido en etapas variantes en su vida activa como técnico, entre cinco y 12 elementos al alcance de la mano para que le asesoren en el quehacer táctico de sus formaciones.
Lo mismo ha ocurrido con Fabio Capello, lo mismo pasa con cualquier técnico de alta competencia.
Y de hecho, su peso suele ser fundamental, como en el caso del Barcelona, cuando su entrenador, el holandés Frank Rijkaard, termina divorciándose de su asesor primordial en el equipo catalán en julio de 2006 y se vino la debacle al interior del equipo azulgrana.
La crisis, por ejemplo, de Eto’o, podría haberse impedido incluso de no haberse separado Ten Cate del grupo y perder de esa manera el cuerpo técnico la soberanía dentro del vestuario catalán.
Ten Cate es actualmente exitoso técnico del Feyenoord, siguiendo los preceptos de la doctrina del Barcelona, con un interesante grupo de asesores.
Rafa Benítez cuenta en el Liverpool con especialistas en porteros, en línea defensiva, en trabajo con jugadores de media cancha y atacantes.
Ellos saben, asimilan, asumen, que la eficiencia de sus colaboradores es su eficiencia propia.
“La fortaleza de un hombre depende de la fortaleza de los hombres de los que se rodea”, ha dicho el gurú eterno de Chrysler, Lee Iacocca, en una frase que le tomó prestada al poeta griego Virgilio.
Es decir: la capacidad de rodearse de gente capaz, refleja la capacidad del que asume ser el líder, y no debe demeritarse, sino alabarse.
Sin embargo, los tipos inseguros suelen pensar que rodearse de especialistas puede significar, en un momento dado, el desmoronamiento de su autoridad, de su jerarquía y de su liderazgo.
Quien duda de su capacidad se siente inclinado a rehuir a los que pueden ser más capaces que él.
Vaya si hasta el técnico que rozaba la omnipotencia, que vivía en los umbrales de la perfección, según él mismo, como Ricardo Lavolpe, cuando llegó a la Copa del Mundo añadió a dos hombres de confianza a su grupo de trabajo para que le salpicaran ideas y juicios, aunque al final, lamentablemente, terminó por ser más socorrido por la mentalista metafísica que por los conocedores de futbol.
Es decir, si La Volpe tuvo un desliz, un resbalón, un rato de lucidez, dentro de su soberbia y decidió que necesitaba más ojos, más cabezas y más juicios para actuar, parece increíble que Hugo se limite a las conclusiones de Egea, un tipo tan brillante como callado, para poder dirigir a la selección mexicana.
Ojo, al final el técnico es el que decide.
Al final, el técnico es el que manda.
Al final, el que manda se equivoca, pero vuelve a mandar, y en el principio elemental de autoridad, así debe ser.
Lo lamentable, sin embargo, es que, por ejemplo, Hugo no siempre escucha la sensatez de Egea.
Por ejemplo, Egea se oponía a los cambios hechos ante Estados Unidos y más aún en los movimientos para el segundo tiempo ante Argentina, porque el argentino defendía que el equipo se mantuviera sin movimientos y el Pentapichichi hizo la ensalada que precipitó a la derrota al Tri ante los albicelestes.
Y, por ejemplo, Egea no recomendó a Giovani dos Santos para que apareciera como náufrago sin isla en el ataque de México ante Panamá, en aquellos 45 minutos del domingo en Puebla.
Hay que recordar que la Comisión de Selecciones Nacionales, a través de Jorge Vergara, le recomendó a Hugo que tomara como asesor a “Chucho” Ramírez y el Pentapichichi no quiso. Y se le sugirió entonces que buscara a otro, pero dijo que no lo necesitaba.
Puesto así, es deseable que entregada la selección a un par de ojos y una cabeza —de Egea, obviamente— México encuentre el destino que valientemente Hugo quiere encontrar: “Conmigo como técnico, México será campeón del Mundo”.
Amén.

September 13th, 2007 a las 7:45 am
RAFAEL, USTED ES UN VIRTUOSO DE LA PLUMA Y DE LA MANERA COMO VE Y RELATA EL
FUTBOL. EL QUE ESCIBE ES UN EMPIRICO VEEDOR DE FUTBOL, Y PIENSA QUE EN ESA
SELECCIÓN DE MARIPOSAS DE HUGO, FALTA UN ARMADOR. ALGUIEN QUE PARE LA
PELOTA, GUAPEE Y LE DE PASES A LOS DELANTEROS.
PUEDA QUE QUE EL TEMO ESTE VIEJO COMO DICEN, PERO ES VERDAD QUE FALTA EN LA
ACTUAL SELECCIÓN O ESTOY DISVARIANDO.
MUCHAS GRACIAS,
ARMANDO
September 14th, 2007 a las 1:46 pm
MENSAJE PARA HUGO SANCHEZ: HUGO,SABES DE FUTBOL, SABES MOTIVAR, NOMAS TE FALTA SABER MANDAR. ES TODO.
BYE RAFA RAMOS, SOY TU FAN DESDE LA PRIMERA VEZ QUE TE LEI EN LA OPINION DE PAPEL