Más vale verde que descolorido…
No se lo tome muy en serio ni se lo tome muy a pecho. Es simplemente un ejercicio de divagación, inútil, mórbido, pero delicioso como casi todos los hijos efímeros del ocio.
Hugo Sánchez ha decidido exiliar el verde como emblema nacional de la selección mexicana.
“Se confunde con el verde del pasto”, dice Hugo.
“Por experiencia propia lo sé”, explica Hugo, seguramente refiriéndose a sus grises campañas como seleccionado mexicano, especialmente en las eliminatorias de 1981 en Honduras.
Asegura Hugo, como si fuera un experto cromático, aunque se pueda sospechar de ciertos devaneos de daltonismo, que jugar con el verde es jugar con desventaja.
“Jugar de verde es como si México desapareciera de la cancha”, asegura, contraviniendo todas las reglas y las ventajas de la indumentaria de camuflaje que históricamente suelen estudiar expertos en el Ejército para ese fenómeno de mutación y adaptación con el medio ambiente.
Con Hugo, de hacerle caso, los camaleones, por ejemplo, que mutan de tonalidades para ocultarse en el paisaje, estarían muertos de exhibicionismo.
El mimetismo para Hugo no existe aunque lo ejerza sin decoro su personalidad cambiante y voluble.
En cambio, asegura que jugar de blanco, impresiona visual, psicológica y mentalmente al rival. “Van a pensar que están jugando contra 15 ó 20 en lugar de contra 11″.
Sí, quedó claro que Brasil quedó impresionadísimo por jugar contra un
adversario de blanco, fue objeto de un shock cromático, de un trabalenguas visual al ver al Tri vestido de blanco, como puñado de novias virginales.
O, por el contrario, tiene más mérito el triunfo amazónico al derrotar a 22 mexicanos, en un acto de ilusionismo que fracasó.
El estudio de los colores ha detenido y entretenido a diseñadores, psicólogos, artistas y hasta algún otro tapicero daltónico como Jorge Campos y sus parchados uniformes que le dieron más fama que sus virtudes en el arco.
Y hay contrastes entre el verde y el blanco.
Algunas de esas conclusiones favorecen a Hugo y otras lo sepultan.
Por ejemplo, el blanco se asocia con infertilidad y el verde con fertilidad. En este caso el blanco encaja mejor ante las pocas fértiles participaciones del Tri hasta el momento en torneos.
Otra más: quien lo usa y quien lo ve, encuentra en el verde un mensaje de seguridad y el blanco se le familiariza con indecisión, con inseguridad.
Bueno, aquí también gana Hugo, por su inseguridad e indecisión para efectuar los cambios de manera correcta, y para encontrar las variantes perfectas del 4-4-2. Otro punto a su favor, para que elijan el blanco.
El verde tiene desventajas. Por ejemplo, en heráldica, el verde se asocia con falta de experiencia, de que se encuentran “muy verdes los ratoncitos verdes”, como inmortalizó el cronista deportivo Manuel Seyde, burlona, abusiva y equivocadamente a los seleccionados mexicanos.
En heráldica, el blanco representa fe y pureza, y a la inocencia, la pureza y la virginidad.
El verde, en cambio, tiene un efecto relajante en el ser humano, curativo incluso, y en su parte perversa se le asocia con el dinero y el éxito financiero, una de las metas externas prioritarias de Hugo y de la Federación Mexicana de Futbol.
El verde también sugiere estabilidad, fortaleza y resistencia, mientras que el tono albo habla de fragilidad.
El verde, en tonos oscuros suele caracterizar emociones perversas como ambición, codicia, avaricia y envidia, mientras que el verde pálido, casi amarillento, se le vincula con la enfermedad, la discordia, la cobardía y la envidia, que podría provocar reacciones adversas en Hugo si le invaden con este tono actos de remordimiento por la forma en que embistió a Ricardo La Volpe.
El blanco, por definición, es la ausencia de color, mientras que el verde es un color secundario, derivado de la fusión del azul y el amarillo. En la metafísica, sin embargo, se considera al blanco la suma de todos los colores.
En este caso, el verde refleja esperanza ante la ausencia de promesa en el blanco, un tono descolorido, como se ha visto por momentos la selección mexicana.
Pero hay ejemplos a tomar en cuenta: Brasil y Argentina tomaron como tiro al blanco a la portería de México, mientras que México demostró que el que es perico donde quiera es verde ante Paraguay, Ecuador, Brasil y Chile.
Sin embargo, la verdad, ambos colores le sientan bien a Hugo: blanco por su ingenuidad y verde por su inmadurez como técnico, como demostración de su capacidad para no caer en las garras del sentido común y la estrategia futbolística.

September 20th, 2007 a las 6:28 am
Hola, vivo en la caótica ciudad de Mexico, y me gusta tanto escucharle por radio así como leer su columna por Internet. Hablando del caso de el cambio de color en la camiseta del seleccionado mexicano, no me sorprendería, no por el hecho de que sea un capricho de Hugo Sanchez, el jugador mas emblemático de mis queridos Pumas de la universidad; Yo creo que esto va mas allá de una cuestión personal, creo que el aspecto mercadológico tiene mucho que ver, y detrás de esto esta la gente de la federación. Tristemente vemos como diferentes cuestiones deportivas han quedado olvidadas precisamente por buscar ambiciosamente el beneficio económico. Soy de la idea de que mientras en nuestro fútbol no se pongan las cosas claras a nivel directivo, no habrá un claro avance, si podemos exportar jugadores, si podemos ganar torneos internacionales a nivel clubes, pero para ganar algo a nivel selección hay que estar unidos, sin importar el color de la camiseta y sin importar cuantas de estas se venden.
September 30th, 2007 a las 7:39 am
my names marcos my problem i couldnt to watch play game because mr chairman globo tv mr marinho put police every day he call my mom i s cow i dont son this men whats make?
October 5th, 2007 a las 7:05 pm
HOLA CAPO, TE ESCUCHO CASI TODOS LOS DIAS EN RAZA DEPORTIVA Y, QUIERO DECIRTE QUE SOY UN ADICTO A TODOS USTEDES, ESPECIALMENTE CUANDO HACEN ENOJAR A DAVID FAITERSON, Y CREO QUE TIENES CASI TODA LA RAZON EN ESTE TEMA DE LA CAMISA VERDE, ES UN TEMA DE MERCADOTECNIA SOLAMENTE PUES NO CREO QUE EN LO DEPORTIVO TENGA NINGUN EFECTO,UN SALUDO MI CAPO DESDE AQUI DE LOS ANGELES Y HASTA SIEMPRE