Habilidad de cambiar para empeorar…
¿En manos de quién está el futbol mexicano? Baje de sus posibles candidatos la cordura, la honestidad, la rectitud y el sentido común… y de una buena vez a la honorabilidad.
Cuando de manera ostentosa se habla de una Liga Premier, cuando de una manera arrogante se habla de ser la tercera liga de América y una de las 10 mejores del mundo; cuando se reclama la sede de una Copa Mundial, de un Mundial de Clubes, de una Copa Confederaciones y se pelea en los pasadizos de la intriga para recuperar el control dictatorial de la Concacaf, cuando México se llena la boca de soberbia con esos temas, a nivel doméstico no es capaz de cumplir promesas.
El 3 de diciembre, ante la junta del Consejo de Dueños de Equipos, ocho clubes buscan aumentar a 20 el número en la Primera División.
Mientras la FIFA promulga y promueve ligas de 16 equipos para respetar los calendarios internacionales y la salud del jugador, se ve desafiada abiertamente por los intereses de los clubes que mandan, imponen sobre una FMF que tristemente, de organismo rector, ha pasado a ser una simple secretaría, una dependencia, de los caprichos de los dueños, con dos escribientes muy bien pagados como lo son Justino Compeán y Decio de María.
Hay que recordar que cuando se redujo a 18 el número de equipos se pretendía acercarse al ideal de una Liga Premier, la consumación perfecta de madurez de una competencia tan primitiva, tan pedestre, tan rupestre como la azteca.
Ahora, ocho equipos quieren que se regrese al formato de 20.
Con el Veracruz al mando, por obvias razones de amenaza de descenso, se añaden a la marcha de los condenados, de los menesterosos, en esta moción de supervivencia, los prófugos latentes de la guillotina: Tigres, Tecos, Atlas, Necaxa, Puebla, Morelia y Monterrey, quien verá escandalizado su porcentaje cuando se le sumen las cifras cancerígenas de sus tres últimos torneos.
Vale aclararlo, esta revuelta se mantiene en secreto, en los laberintos ocultos del contubernio, así que trate de no enturbiar ni perturbar ni a los que saben de este complot, ni a los que no saben, y menos aún a los que saben y fingen que no, como lo son América, San Luis, Necaxa y Morelia.
Queda claro que su apuesta no es por amor al futbol, ni lo es porque piensen que se necesitan plazas de desarrollo para futbolistas mexicanos, ni mucho menos por cubrir plazas de aficiones hambrientas de la espectacularidad del balompié azteca.
Simple y sencillamente están tratando de salvar el pellejo.
De aprobarse en diciembre esta decisión, se anularía el descenso a fines del Clausura 2008 y abrirían dos franquicias en la Primera División.
¿Suena absurdo?
Es que no puede sonar de otra manera.
Cuando en el segundo semestre de 2008 se viene un calendario obsceno de compromisos.
1.— Eliminatorias mundialistas.
2.— Juegos Olímpicos.
3.— Eliminatorias para la Copa Sudamericana.
4.— SuperLiga
5.— La dichosa Concachampions de agosto de 2008 a junio de 2009
6.— Los juegos amistosos de la selección mexicana.
Así, en medio de todo ese frenesí competitivo, de ese hartazgo, de esa borrachera de la mediocridad de la zona, en medio de todo eso, se le añadirían dos semanas más de competencia al Apertura 2008.
¿Suena aberrante?
Por supuesto.
Claro, los ocho desahuciados llegan con la torta bajo el brazo para dar de tragar a las fauces voraces de los dos mecenas del futbol mexicano: Televisa y TV Azteca. Es decir, más equipos, más partidos por transmitir, más anzuelo para los anunciantes y más ingresos.
La propuesta incluye al menos cinco jornadas dobles y sin suspender el torneo por juegos oficiales o amistosos de la selección mexicana.
En momentos en que los clubes involucrados en el descenso desconocen su futuro, porque saben que un mal Torneo Clausura 2008 los condena, prefieren comprar el seguro de vida.
En este momento, por proteger al Necaxa, San Luis y América inclinarían su voto a favor de la expansión, con el apoyo del Morelia, porque ha sido evidente que las televisoras y el Diablo se sientan a tragarse el pastel en la misma mesa.
Es necesario recordar que estos mismos dueños, cuando Alberto de la Torre era presidente de la FMF, se comprometían en 2005 a que para mediados de 2008 la liga se jugaría sólo con 16 equipos y se reduciría el número de extranjeros, se habló incluso de bajar la cuota de foráneos reduciendo uno por año, hasta llegar a sólo cuatro.
Como se ha visto ha sido una mentira más.
Las versiones citan al mismo De la Torre como cabeza de la alzada de los candidatos a la horca.
Una de las franquicias en expansión sería Dorados de Sinaloa, la misma que ha asesorado De la Torre.
La otra estaría, para apaciguar al principal detractor, a disposición del León del Grupo Pegaso, que podría vender la patente a Tijuana o mantenerla en el mismo Bajío.
Y felices los promotores: danza de bultos traídos del extranjero, tráfico de futbolistas mexicanos, caminos cerrados a los juveniles.
¿Inconformes? Los hay. El primero de ellos es Jorge Vergara. Le sigue el Grupo Pegaso, con apoyo de Pumas y Cruz Azul.
La última palabra la tiene, de nuevo, Emilio Azcárraga Jean.
¿El futbol? No cuenta.
¿Usted? Mucho menos.
Pero recordemos a Joan Báez, “La reina de la canción de protesta”: “Si no peleas para acabar con la corrupción y la podredumbre, acabarás formando parte de ella”.

December 18th, 2007 a las 9:42 pm
hola senor Rafael Ramos Villagrana me da gusto porfin saludarlo bueno no mas para decirle q me gustan mucho sus secciones y q usted es un excellente peridista y bueno no mas para opinar hacercas d la dichosa concachampions la vdd no me gusto la idea muy bien q digamos por q no ayudara tanto al futbol mexicano y aparte la federacion mexicana no mas lo ve como dinero y a como dijo hugo sanchez donde Faitelson en una seccion deportiva d Espn la repetio q los mexicanos caminamos como los cangrejos no mas para atras lamentablemente por lo visto Hugo Sanchez tiene razon pero bueno queria preguntarle sobre eso d q tan real son los rumores q Tijuana Xolincuintles puede estar en Primera para el otro ano al = q Dorados bueno fue un gusto saludarlo senor Rafael Ramos Villagrana.