Conmebol ya no se llena con Rólex de oro
La frase es cruel.
Tiene un humor negro que atraganta. Aún así, es tan cruenta como auténtica.
Dicen que al loco y al tonto, si se les presta una cuerda, se ahorcan solos y sin querer, sin saber cómo, uno por loco y otro por tonto.
Es difícil categorizar, tan categóricamente, en el caso de Justino Compeán, presidente de la FMF.
Ahora alza la voz contra el acuchillamiento que se perpetra, según él y su patrón, contra los equipos mexicanos en los desenlaces de los torneos de la Conmebol, orquestados por sus propios dirigentes, estrictamente en los casos de Copa Libertadores, Sudamericana, y se le olvidó a Compeán, y a quien le ordenó esta sublevación verborréica, la Copa América (¿recuerda Colombia 2001?).
(Un breviario cultural: estos directivos de la Conmebol son los mismos, los mismitos, que hace 15 años, para “invitar a México a la Copa América” aceptaron, cada uno, una dádiva, que no soborno; un regalo, que no un contubernio, por parte de la FMF: un reloj Rólex Presidente de oro, que hoy están cotizados en 33 mil dólares. En este espacio se denunció hace años tal cohecho, pero fue necesario que los autores intelectuales y ejecutores del mismo, Emilio Maurer y Guillermo Lara, aceptaran que esa maniobra había quitado el candado sudamericano al futbol azteca. Revise la estatura moral de los involucrados, es decir, quien entre lobos anda, a aullar debe enseñarse.)
Ya se ha dicho, y queda confirmado, que la FMF, una de las federaciones más ricas, influyentes e impunes del futbol mundial, está convertida actualmente en una secretaría, y sus dirigentes en secretarios de los designios de las dos televisoras, especialmente al servicio de Azcárraga Jean, porque finalmente su cheque más jugoso lo reciben Compeán y Decio de María de la misma Televisa, y aquello de que son directivos de futbol por amor al deporte, sólo se los puede creer otro directivo mexicano.
(Otro breviario cultural: usted se preguntará qué demonios hacía Decio detrás de la portería de Vilar todo el juego de vuelta de la final. Es simple, resulta que es persona non grata entre los dirigentes atlantistas, y fue ignorado brutal, lépera y grosera, pero entendiblemente, por Alejandro Burillo. Entendió que no tenía cabida en los “palcos” de honor y fue a presentar una triste y deplorable imagen de teporochito en decadencia, detrás de la portería.)
Curiosamente, el “no hay más” como presidente americanista, Guillermo Cañedo White, tras el despojo, ejecución, robo, acuchillamiento pues, que vivió América ante Arsenal en la final de la Copa Sudamericana, dijo que las Águilas exigirían que la FMF demandara un trato digno a la $o se retirarían de sus competencias.
Y pronto saltaron pues los bufones de palacio.
O sea: cuando Cruz Azul, Pachuca, Chivas, Pumas, fueron tratados de igual manera desventajosa por el arbitraje sudamericano, la FMF se quedó calladita, cómplice, traicionera, porque la televisora no le pidió que alzara la voz.
Hoy que el afectado es el América, es el momento de sublevarse.
¡Qué mísero comportamiento!
¡Lástima de garritas!, dirían en el Tepito de Cuauhtémoc Blanco.
Encima, Compeán, que para el suicidio se pinta solo, aclara que sobre todo exigirán igualdad en aspectos financieros, que es más importante la equidad de los centavos o de los dólares, que la de la justicia deportiva en la cancha.
Para reír, para llorar, para apenarse, pues.
Primero, si la consigna en Conmebol fuera que sus títulos se los llevaran sólo Argentina o Brasil, Pachuca no sería campeón, ni el Once Caldas, ni tantos otros de otras naciones.
Cierto, Pachuca superó a Colo Colo, un equipo chileno, pero si tal decreto irrefutable existiera, ninguno habría llegado a tales instancias.
Es fácil decir que los árbitros sudamericanos son malos, pési$, criminales de la ocarina.
Lo cierto es que son instrumentos, algunos más finos, otros más burdos; algunos son cirujanos que destazan sin que nadie lo note, y hay otros que son leñadores que filetean sin decoro. Y en el caso de los primeros, es un arte.
Al margen de estas consideraciones, lo triste es la forma en que se deja ser exhibido Compeán: en cuanto el marionetero del futbol truena los dedos, el otro salta.
Nadie puede negar que hay arbitrajes a mansalva sobre equipos aztecas, pero de ello pueden quejarse todos en Conmebol.
Este delirio de persecución de los equipos mexicanos, con ciertas razonables suspicacias, se acaba de dos maneras.
1.- Se lloriquea menos, se tra$más y se juega mejor, o…
2.- Se vuelve a negociar con los mismos mezquinos personajes que recibieron aquellos Rólex Presidente de oro, para que los mexicanos sean, finalmente, campeones de una Libertadores o de una Copa América, sólo que esta vez el precio será más elevado, mucho más elevado, y tal vez ése ha sido el problema, que no se han sentado a negociar en la cueva de los 40 ladrones, en la que hasta Alí Babá resulta inocente.
