Chivas tiene cura; América necesita un cura
Siguen perdidos. Los mellizos de la decepción hacen más grave su crisis. La de América, queda claro, es más preocupante que la de Chivas.
La del Guadalajara se cura, garantizado, con tiempo y continuidad. Aunque el empate sobre un triste Morelia, que jugaba con diez, no rescata a nadie.
La del América parece ya, en estos momentos, imposible de solucionarse.
A simple vista parece que Chivas tiene cura y que América necesita un cura.
Y en un Clásico de desahuciados, de menesterosos, los sotaneros, las primeras víctimas del Grupo de la Muerte, se enfrentan este jueves en un amistoso en el Toyota Park de Chicago.
Irán a esquilmar aficionados, ilusos seguidores que anteponiendo la nostalgia a la exigencia, irán a desahogarse en la tribuna.
Este Clásico, a menos que terminen con un empate, tan timorato como ambos equipos, sólo servirá para definir cuál es el peor de los dos.
El resultado sólo desnivelaría la igualdad mediocre de ambos equipos.
Sin embargo, vale insistir, los orígenes de los males de ambos equipos son muy diferentes.
La crisis de ambos revela semejanzas, pero no permite comparaciones.
Lo de América es patético.
¿De repente a Alfredo Moreno se le olvidó jugar al futbol y hacer goles? Imposible.
¿Es culpa de él errar oportunidades inmejorables de gol? Sin duda, pero refleja claramente que el vestidor del América suele tragarse a quienes viven apaciblemente sin presiones ni convulsiones como las que vive este equipo.
¿Se equivoca Ramón Díaz al tratar de improvisar el puesto y las funciones del mismo Moreno? Puede ser. Improvisar en un jugador que estaba bendito de gol es contraproducente.
En tiempo de semejantes crisis, caben hasta reflexiones peligrosas.
Por ejemplo, los jugadores que más ha maltratado el “Pelado” dirigiendo al América han sido los que él no pidió y con los que no simpatiza.
Alfredo Moreno, el “Negro” Medina y Rafael Márquez Lugo, además de Germán Villa han sido puestos en evidencia.
De repente, el técnico argentino los sienta cuando parece que son jugadores fundamentales en la nueva apuesta del América.
O los mete de relevo o los saca de cambio, cuando la situación es insalvable, haciéndolos ver como culpables.
No es un proceder ético, ni honesto, tratar de ejecutar públicamente a estos jugadores.
Pero el maquiavélico mensaje del “Pelado” es que aquellos que llegaron antes que él y sin que él los aprobara, no sirven ni como titulares y por eso deben ser sustituidos, ni como relevos o suplentes, porque oportunidades se les han dado.
¿Atrás? América es una vergüenza. Tigres desnudó nuevamente a la defensa de las Águilas.
Sus zagueros están muertos de miedo, de desconfianza y parecen dispuestos a tolerar cualquier vendaval con la plegaria de que ese día salga inspirado Memo Ochoa a rescatar al equipo y el portero ataja muchas, muchísimas, pero no todas.
Un ejemplo: Tigres no es un dechado de virtudes ofensivas, pero apuesta por el esquema de Lapuente: relevos cortos, juego por las bandas, con hombres de apoyo cercanos, es decir es un trabajo elaborado y en el último tercio explosivo. Lapuente no evoluciona, porque ese recurso hizo un Necaxa de época, una selección mexicana digna en Francia ’98 y hasta alcanzó para hacer campeón al América.
Con eso, le bastó para borrar a las Águilas. Vaya si hasta jugadores de pausa y lentitud como Marino se vieron desbordantes y veloces. Y hasta Lobos, hábil y todo, se engulló a todas las caperucitas amarillas, inocentes, tibias, virginales, que componen la zaga americanista.
Los defensas del Nido, abandonados por el resto del equipo que cubre poco y mal la salida del rival, terminan por recular en lugar de presionar, por enconcharse en lugar de anticipar.
Es decir, América no sólo tiene pobreza en la calidad de sus defensas, sino una estrategia muy pobre en el agrupamiento defensivo.
Por eso lo de América es más grave, porque no tiene más: porque esta desgracia presente es la base con la que deberá sobrevivir el resto del torneo.
Es decir: como equipo, defensivamente no da para más. Su delantera, sin Cabañas, llega poco y acierta menos.
Es cierto, van sólo siete fechas, pero América apenas lleva seis puntos, dos derrotas seguidas como local, sólo una victoria y se ha tragado en su cancha seis goles seguidos.
¿Peor que en el Clausura 2008?
Es probable. Tiene un punto menos que el torneo anterior y esta vez sí es sotanero de su grupo, algo que en la jornada siete no sufría hace seis meses.
¿Tiempo? A estas alturas América ya debería insinuar una coherencia como equipo. No la tiene.
Su realidad es simple: depende de lo que hagan su buen grupo de trabajadores ofensivos, y de que salgan inspirados, pero, en contraparte, también está condenado a ser víctima de sus insolucionables calamidades defensivas.
Por otra parte, Chivas deberá tener paciencia. Por momentos el equipo aparece, llega, pero no define.
El retorno de Omar Arellano puede ser el detonante, debe serlo, pero también debe empezar a preocuparse por su cuadro bajo, culpable directo de las angustias que ha vivido.
Además, esta vez no tiene muchas opciones a la mano Jorge Vergara. Los rumores susurran dos nombres desde el viernes: Omar Arellano padre, auxiliar de Javier Aguirre en el Atlético de Madrid, ya contactado por el dueño de Chivas. El otro que se menciona es Hristo Stoichkov, ex técnico de Bulgaria y del Celta de Vigo, con tristes resultados, pero considerado “de vanguardia” (¡otra vez!) por el mismo Vergara.
Por eso, a simple vista parece que Chivas tiene cura y que América necesita un cura.

September 2nd, 2008 a las 8:19 am
Great thoughts, I always enjoy villagrama’s writings.
September 6th, 2008 a las 8:34 pm
Estimado Sr. Villagrana,
La intención de este correo electrónico es doble.
Primero, agradecerle una vez más la calidad de su periodismo.
Y Segundo, contarle el desacuerdo entre dos de mis parientes en relación a varios temas que ha tocado usted en artículos/editoriales recientes.
Al primero de estos parientes le apodan “La Chiva” o “el Cabr…” porque es fanático de por vida de las Chivas, y todo lo que representa ser mexicano.
Este pariente manifiesta un orgullo obsesivo por todo lo que huele a México.
Este pariente admira mucho la manera suya de ver y analizar el futbol mexicano.
Es más, este pariente dice que usted y el tienen mucho en común.
Que querrá decir con eso ni yo ni los demás miembros de la familia sabemos todavía.
Lo que si sabemos es que siempre ha presumido de “haber nacido chiva”.
En un desplante descontrolado de ese fanatismo, asegura que siempre le ha hecho el amor a su esposa con la camiseta de las chivas y zapatos de futbol de la misma marca que los del El Bofo Bautista puestos.
Todo eso porque es supersticioso y ha querido que sus hijos también nazcan chivas –pero eso es harina de otro costal, y el día que encuentre el tiempo libre le cuento esa historia con más detalle.
El conflicto ocurre con el Segundo de mis parientes a quien apodan “El Ojo” por dos razones.
Primero porque acostumbra a comenzar sus explicaciones con la frase “¡Ojo, eh!”, y segundo, porque se autodescribe como un “intelectual” con el profundo y total conocimiento de la condición humana que sólo se puede lograr con el studio de la filosofía Chakra relativa al tercer ojo.
Este Segundo pariente es mucho más desconfiado que el primero; es más arisco, más esceptico, y mucho más claridoso.
Mientras el primero tiene a las Chivas en el mismo pedestal que La Virgen de Guadalupe, La Bandera Mexicana, y el Himno Nacional, el Segundo dice que las Chivas son un microcosmos de todo el “desmadre” que mantiene a México atorado en la mediocridad –o en la “retaguardia” como diría usted.
Desde su perspectiva más ingénua, la Chiva explica que el Ojo no hace más que atreverse a blasfemar cuando éste dice que en cualquier país que de verdad se respeten las leyes de su constitución, y los derechos de todos y cada uno de sus ciudadanos, el equipo de las Chivas en su constitución actual no existiría.
El Ojo asegura que cerrar las puertas a mexicanos no nacidos en Mexico, incluyendo a aquellos que hayan decidido adoptar la ciudadanía Mexicana, es una burla contra la constitución.
Y remata con, “Ojo, eh! ese desmadre tiene nombre; se llama Racismo. Es ilegal y moralmente nunca podría justificarse con el cuento ese de que ‘es patrimonio mexicano el conservar las tradiciones, y en las Chivas por tradición solo juegan mexicanos’”.
Luego para “encabritarlo” más, le dice a la Chiva, “tu pin… equipo no es el Calendario Azteca. Si tanta fobia le tienes a lo extranjero ¿porqué no aprendes Nahuatl, Zapoteca, o Maya y dejas de hablar Español?”
La Chiva no hace caso a estos comentarios del “Ojo”, y le responde que más que ser avanzado de ideas (de “vanguardia” como diría usted) es un apátrida, malichista, que como a todo méndigo zopilote le gusta la carroña –este comentario se refiere más que cualquier otra cosa al hecho que el “Ojo” es fanático del América. “¡Pende…! Siempre le vas a dar la espalda a tu país. Pero por más que lo niegues, el cu… siempre lo vas a tener prieto. Lo peor es que siempre has tenido la cabeza metida precisamente ahí donde la zona sur de la espalda pierde el nombre.” Le insiste la Chiva.
( Aquí es necesario aclarar que cuando esas discusiones pierden coherencia, y se tornan más en insultos, eso podría ser más por el “patrocinio” de Corona, Tecate, y Jose Cuervo que cualquier otra razón).
El “Ojo” le contesta, “cabr…, ignorante, las méndigas Chivas fueron fundadas por europeos. Aparte de que fueron belgas los que comenzaron ese equipo, hasta los colores del uniforme son los mismos que los de la bandera francesa. Yo que tu ya me hubiera aprendido el Nahuatl y hasta habría traducido ‘El Mercader de Venecia’ a ese idioma/dialecto para que de paso aprendas algo de la dieta de los Aztecas. También habria renegado del cuento de la Guadalupana porque así comenzó el lavado de los cocos Aztecas.”
Y así entre el olor a botanas, cigarillos, tequila, limón, sal, y cerveza, usted, Señor Villagrana, tampoco se le ha escapado al “Ojo”.
El dice que a usted le gustan las ensaladas de demagogia, mitología, polemica, y astrología y que por eso a veces pierde la brújula. También dice que a usted le gustaría ponerse el uniforme de la Chivas pero con el alias de Michel de Notredame en la espalda en vez de su proprio apellido.
Nosotros los que estamos ahí “de mosca” a veces no entendemos el sentido de esos comentarios esotéricos, pero tenemos miedo preguntar porque casi es seguro que nos califica de mediocres incultos que no debíamos haber salido de la era del taparrabos todavía.
Ya en ocasiones anteriores nos ha dicho que “no es lo mismo sacar del rancho a una persona que sacarle el rancho a la persona.”
Algún dia le contaré también lo que dice de usted por lo que el percibe como un silencio coludido en relación a “una Ratota veracruzana” que ha hecho desmadre y medio con la administración del deporte mexicano. Y que según el Ojo, “se creé más inteligente que todos nosotros pinch… indios patarrajadas, ignorates y se nos adelanta con el argumento de que ‘¡de hoy en adelante se les responsabilizará a administradores, entrenadores y atletas, y tendran que rendir cuentas todos!’” Y sigue, “¡y aparte la pinch… rata tiene el descaro de agregar que con las méndigas tres medallas que se ganó en Beijing se le tapa la boca a todos los críticos!”
Y el Villagrana calladito. Ni una sola palabrita sobre el tema.”
Cuando la Chiva le pregunta al Ojo que que tiene contra usted, este le responde que, “contra el señor Villagrana no tengo nada personal, pero, cuando escribe, es de esos que les gusta tirar la piedra y luego esconder la mano. Si yo ya hasta le puse ‘el Clutch’ porque primero mete la pata y luego cambia de opinión. Y a veces, pa’ ya no meter la pata, pone las dos “Patooootas” apoyadas en dos argumentos contrarios como pa’ adelantarse a posibles críticas, y así sea cual sea el resultado poder presumir que no se equivocó. No es nada tarado el señor, pero ya le agarré la onda. Después de que se equivocó alabando al “hocicón” del Real Madrid, suavecito soltó el tema pa’ que nos olividaramos todos. Pero, que no se presente la ocación de ching… y ching… con el bigotón argentino porque no suelta el tema ni a periodicazos. Y luego con eso del “Aztecazo” ya la quería hacer de Walter Mercado.”
Según el Ojo, si existe algo que él no tolera es la intolerancia. La verdad es que el Ojo no es muy congruente es su modo de pensar y sus actos. El dice que si una persona es reconocida como mexicano por la ley ahí “se acaba el rollo”, y no hay porque inventar mas “pinch… excusas” para no reconocer a esa persona como tal e insistir en enajenarla.
Declara que es demasiado hipócrita el seguir poniendoles etiquetas para no reconocer a esas personas como mexicanos. En ocasiones, otro pariente al que le apodamos “El Relativo” o ”El Einstein” interrupe con su comentario favorito, “bueno, Ojo, es que todo es relativo.”
Entoces el Ojo le contesta, “¡cállate, pende…, que tu ni siquieras sabes la diferencia entre la Relatividad y el Relativismo aunque te creas muy Einstein!” Pero, volviendo a eso de la incongruencia del Ojo, éste no tolera que siendo fanático del América su hijo le haya salido Chiva. Aunque no lo dice, se le nota que sospecha que su esposa haya tenido algo que ver con la Chiva. Lo irónico de todo esto es que la Chiva también sospecha que su esposa le haya puesto los cuernos porque el único hijo varón le salió americanista de Corazón.
Tanto así, que hasta da tristeza ver como al niño se le derraman las lágrimas cada vez que su equipo pierde. El Ojo dice que todo esto es justicia divina.
Nosotros sospechamos que “El Relativo” haya tenido algo que ver en todo esto. Sospechamos que el Relativo es un Don Juan oportunista que ve en el machismo del Ojo y la Chiva el terreno perfecto para aprovechar la decepción y desesperación de dos esposas, que más que otra cosa son tratadas como objetos por los esposos que aman el futbol más que la familia. Pero ese cuento es para otra ocasión.
Hasta la próxima, Señor Villagrana.
(Le ofrezco mis disculpas por lo grosero del lenguaje de mi familia. Así hablan ellos y les importa muy poco lo que piense la Real Academia de su forma de expresarse)
September 6th, 2008 a las 8:52 pm
Joel…
Es una delicia tu mensaje. Tuve que disimular algunas de las expresiones en “el más depurado francés” diría Javier Aguirre.
Disfruto cada respuesta de cada lector, esta sin embargo tiene un matiz cómico y un toque creativo, incluyendo, por supuesto, duros cuestionamientos entre líneas y otros más muy directos
Está extenso, pero cautivante.
Aprovecho para precisar dos detalles: el caso Hermosillo lo he tratado en ESPNDeportes Radio al igual que el De la Hoya y su “graciosa huída” sin “apasionada entrega”, cxon permiso del inmortal Paco Malgesto.
No lo hago en Marcador, porque se enfoca principalmente en futbol. A propósito a los lectores de San Diego, la 1550 AM se une a la familia y transmite desde el primero de septiembre ESPNDeportes Radio, auqnue claro sigue en Internet a través de espndeportesradio.com
Lo de Hermosillo es penoso y hemos relatado pasajes oscuros de su trayectoria, y De la Hoya, queda claro, es un negociante, pero no negocia con el suicidio que sería enfrentar a Margarito, quien, coincido con ustedes, le daría el abusivo tratamiento que alguna vez Óscar, sin remilgos, se atrevió a ejecutar con Julio César Chávez.
Un abrazo a todos.
PD: México, mejorando; Costa Rica y El Salvador, resucitando; Honduras, convencido y convincente; Estados Unidos, en lo suyo.