Se va ‘Temo’, ¡qué alivio!… ¡qué lástima!
Carta abierta al Dr. Jekyll y a Mr. Hyde…
T e has ido Cuauhtémoc. ¡Qué alivio! Te has ido Cuauhtémoc. ¡Qué lástima!
Como siempre, es imposible que pases desapercibido. Hasta tu paso al sarcófago como seleccionado nacional desata polémicas.
Hay quienes te lanzan loas, como siempre. Y quienes te lanzan epítetos, como siempre.
Padre de discordias, ave de tempestades, eres la versión mexicana y futbolística de Dr. Jekyll y de Mr. Hyde.
En el mismo estuche, jorobado, despatarrado, caricaturesco, deportivamente ridículo, viven como mellizos del escándalo, el genio y el ingenio de un futbolista notable, y el monstruo irascible, confundido, confuso, violento, acomplejado e inseguro.
El futbol te rescató Cuauhtémoc. Tú mismo lo has aceptado que eras “muy burro en la escuela”, amante de pleitos callejeros que siempre perdiste, y tu refugio monumental, magnífica, era la quietud generosa del balón, en el santuario estupendo de la cancha de futbol.
No hay manera de salvar a Mr Hyde. No hay manera de condenar al Dr. Jekyll.
No hay manera de rescatar al Cuauhtémoc, como no hay manera de condenar al “Temo”, con ese bautizo en la pila infinita de la tribuna del futbol.
Es extraño: de una manera u otra hiciste felices a los que te odiaban y a los que te idolatraban.
Y siempre hiciste infelices a los que te rendían pleitesía y a los que te despreciaban.
Aplaudían a rabiar unos cuando acaparaste escenarios de escándalo y bochorno después de golpear a tu esposa, te deslizaste en lechos nupciales ajenos, desdeñaste a tu hijo, olvidaste a tus amigos, desafiaste a los poderosos, abusaste de meseros, agredir fotógrafos y reporteros, golpear a mansalva a colegas y hasta recetar patadas a un aficionado afuera del Estadio Jalisco, y tu último desplante de prepotencia y alevosía, ante el DC United, repartiendo cheques de tu odio verbal y hasta puñetazos y cabezazos barriobajeros, al estilo de Tlatilco y Tepito, cunas de todos tus complejos.
Seguramente algunos enfermos llegarían a regocijarse después de la salvajada del trinitario Ancil Elcock, condecorado, homenajeado después por su padrino, por su patrón, Jack Warner, presidente de Concacaf y enemigo público número uno del futbol mexicano.
Pero a cuántos hiciste felices. Con tus rabonas, tus cuauhtemiñas, tu gol al Real Madrid, tus pases de efecto cambiado, tu gol a Bélgica en el Mundial de Francia 98 con aquel obsequio de Ramón Ramírez y que prevalece como el tercer gol más bello de esa competencia. Matabas el balón o lo entregabas con ese lugar donde la naturaleza se negó a darte un par de glúteos, y todavía ante Jamaica repetiste lo que has hecho varias veces con el Chicago Fire: la jorobiña, el pase con esa deformidad de cuerpo vencido. Por eso, te vas. ¡Qué bueno! Por eso, te vas. ¡Qué lástima! La selección, Cuauhtémoc, tendrá momentos de nostalgia, como el América tiene ataques epilépticos de añoranza, porque parecería que desde que te fuiste, así como los Medias Rojas arrastraron “la maldición del Bambino Babe Ruth”, así parece arrastrar el América el maleficio, el castigo de los dioses de las canchas, por dejarte ir, como te dejó ir, sin darte las gracias, como lo merecías.
Pocos saben que el primer equipo al que ibas a ser ofrecido era, que ironía, Chivas, pero perdiste el autobús a Guadalajara.
El destino te había elegido el club con alma, con imagen gemela a ti: un equipo aborrecido, pero respetado por la mayoría, que hacía de la promoción, de la exaltación del odio ajeno, el maná suyo de cada día.
Y te convertirse en el icono de odio del más odiado.
¿Habría cambiado el Cuauhtémoc que hemos conocido si hubieras terminado con Chivas y no con América?
No puedes saberlo. Afortunadamente nunca lo sabremos. Lamentablemente nunca lo sabremos.
Seguramente en Chivas te habrían dicho aquellos miopes de antaño, como en su momento le dijeron a Ramón Ramírez, Benjamín Galindo, Manuel Negrete, Jorge Campos, que mejor te dedicaras a otra cosa, porque de futbolista te morirías de hambre.
Después, Chivas se moría de hambre por firmarlos a cada uno de ellos.
A ti no, a ti nunca te buscó Chivas, Cuauhtémoc, porque habría significado abrirle el Paraíso a Mefistófeles, habría sido entregarle el Cielo al diantre mayor. Irte ayer fue desafortunado. Debiste irte en el santuario de tus éxitos, en el Estadio Azteca. Como pasó ante Honduras y Jamaica, con la tribuna entera delirando en el coro común de la plegaria de tu nombre.
Si tu vida privada y a veces no tan privada, se llenó de oscuridad, de los pasajes torvos de Mr. Hyde, el adiós con la camiseta verde, la que rescataste del naufragio antes del Mundial 2002, debía ser sin la parafernalia promiscua, sucia, de los directivos entregándote una baratija de placa y la hipocresía de su mano y de su abrazo, porque el homenaje genuino es el que baja de la tribuna y no el que sube de la falsedad de los dirigentes.
Porque esa camiseta está en deuda. Esa misma que tú despreciaste, humillaste, ninguneaste, traicionaste en dos ocasiones. Una cuando después de clasificar ante Honduras te negaste a viajar al amistoso en España, por meterte a los lúgubres antros donde Mr. Hyde se tragaba vivo los remilgos y la conciencia del Dr. Jekyll. Y renunciaste al Tri porque, dijiste, mintiendo, que eras maltratado por directivos.
Después, a recomendación de Hugo Sánchez, te negaste a jugar la Copa Confederaciones Alemania 2005, el momento cumbre del Tri de La Volpe. Hugo, sin ti en la selección, creyó que fracasaría en Alemania y de esa manera el maquiavélico Pentapichichi sería designado técnico nacional. Oíste a tu ídolo, pero mataste tu imagen de ídolo ante muchos mexicanos.
Lo cierto es que mientras vestiste la verde nadie más la sudó, la defendió, la respetó y le puso belleza y armonía, en la cancha, siempre dentro de la cancha, donde Jekyll no permitía que Hyde invadiera territorio sagrado.
Al irte, dejas a la afición con las manos llenas, para extrañarte.
Al irte, dejas al aficionado con las manos vacías, para olvidarte.

September 11th, 2008 a las 12:58 pm
Que lastima que el conejo del tecnico sea muy penitente para darse cuenta de que ochoa es un mediocre y prefiere a el que al mejor jugador que aiga portado asta la fecha la playera verde.El temo merecio ser titular y seguramente mexico hubiera metido mas goles pero el p enitente del tecnico no vale nada,estoy de acuerdo del dueno del atlante cuando dijo que cualquier otro tecnico mexicano lo puede aser mucho mejor.todo ese dinero gastado de por gusto nomas pues es claro que erikson no es mejor que hugo,aunque te duela aceptarlo mi capo,esta seleccion con todos sus europeos esta pero muy lejos a aquella de la ultima copa america donde hugo con casi puro jugador que juega en mexico le gano 2 a 0 al que fuera el campeon,donde goleo al equipo paraguayo por 6 a 0 y no recuerdo cual fue el ultimo que aiga goleado asi a una seleccion paraguaya.Ojala y el tri mejore porque yo no le veo nada de juego a esta seleccion.
September 11th, 2008 a las 1:03 pm
Erikson es terco y prefiere jugar sin delantero nato,por eso mexico no luce,y no ay senales que vayan a mejorar pues erikson no se en que se vale para llamar al mediocre de ochoa sobre cacho.
September 11th, 2008 a las 1:59 pm
Creo que es muy decorozo lo que hace al retirarse de la Seleccion con todavia cualidades para estar en ella y digo cualidades mas ya no la misma voluntad o empuje que tenia tiempo atras es por eso que creo inteligente de parte de el retirarse de la Seleccion en este momento, el es un jugador de media cancha que debido a las circunstancias del futbol actual tiene que correr y aunque la magia la sigue teniendo su fisico ya no, asi que en hora buena pero no hay que preocuparse hay Cuauhtemoc para rato en la MLS y porque no como dijo jugar una ultima temporada con el club de sus amores y retirarse ahi siendo campeon.
Said Salazar Orgulloso Americanista admirador de la magia del mas grande Americanista que ha pisado el Azteca Cuauhtemoc Blanco EL MAS GRANDE DE ESO NO HAY DUDA!!!!!!!!!!
September 11th, 2008 a las 6:38 pm
Rafa
Creoque si Cuauhtémoc leyera el articulo entenderia muchas cosas que sigue sin entender. Todo mundo lo elogia, le habla bien y bonito, pero no lo ayudan porque nomas le dicenm lop que quiere oir y sus supuestos amigos nomas le hacen dano. Me gusto lo que hiciste porque esta muy real, con lo bueno y lo malo que tiene. Yo creo que todos los que nomas le decian cosas padres le hicieron mucho dano y le hicieron pensar que todo lo que hizo estava bien hecho.
saludos y te escucho en el radio y ya educa a Fairestone.
September 11th, 2008 a las 6:48 pm
Un saludo de nuevo a todos…
Como siempre que aparece Cuauhtémoc Blanco en escena las opiniones se poralizan.
Hay quienes piensan que desnudarlo como ser humano con defectos es cruel sin ver al futbolista lleno de virtudes.
Pero, sería ser cómplice el exaltar sólo sus virtudes sin denostar sus agravios como persona, surgidos, precisamente por esa percepción de omnipotencia a la que cree que tiene derecho por su magia como jugador.
Y también sería irresponsable hablar de sus acciones de malandrín sin reeconocer el regocijo que provocó en la cancha, sus grandes jugadas, patentadas, inventadas o improvisadas, que no alcanzan, sin embargo, para purificar su forma de vida.
No se trata de crear un ídolo intachable, intocable, como si fuera un dechado virginal de pureza, pero tampoco se trata de satanizarlo.
Ojo: habrá siempre mejores y peores jugadores que Cuauhtémoc y habrá siempre mejores y peores comportamientos en seres humanos que los de Cuauhtémoc.
Lo importante en cada uno de nosotros es apreciar lo que da dentro de la cancha, pero recordarle el jugador de otra dimensión que habría sido si hubiera sometido los entrtelones tramposos de su forma de vida.
Como dijo un radioescucha de Raza Deportiva: “Nadie quiere a Cuauhtémoc para que eduque a los hijos de uno”, de acuerdo, pero su ejemplo, en un medio tan frágil de criterio, como la niñez mexicana, lo malo, lo aplaudido, lo tolerado, termina por convertirse en bueno… y en necesario.
Por eso, insisto: qué lástima que se va el “Temo”, pero qué bueno que ya se ha ido del Tri. Al final, sólo queda disfrutar esas perlas de fin de semana con el Chicago Fire y como dijo David Beckham: “es un jugador de otra dimensión y es un placer compartir y divertirse con alguien tan talentoso”.
Gracias por la visita a su propia casa y saludos…