El sepulcro blanqueado de Casanova…
Sin ser un modelo de discreción, sin ser un epítome de virtuosismo, sin ser un compendio de hidalguía y buen comportamiento, sin ser un breviario del Manual de Buenas Costumbres de Carreño, sin ser nada de eso, Sven-Goran Eriksson ha mandado ya mensajes claros a los seleccionados nacionales.
Con sus auxiliares como heraldos de sus condiciones disciplinarias, este ferviente, constante e incansable tenorio castigador de féminas, ha enviado cinco mensajes inconfundibles excepto para aquellos cuyas neuronas hayan pasado a mejor vida.
La primera es la ya sabida usando a Cuauhtémoc Blanco como conejillo de Indias, quien en lugar de llegar a las 11:00 p.m. a la concentración del Tri, decidió hacerlo a las 6:00 a.m., es decir muy temprano, sin duda, pero un día después.
Sven y el “Temo” conciliaron el retiro precipitado, pese a que el jugador esgrimía que había ido a comerse una “pancita” [menudo] en el mercado de La Merced para estar en forma ante Canadá.
“Con usted no cuento más, a usted no lo vuelvo a llamar”, le dijo el sueco a su versión mexicana, es decir a un Blanco tan Juan Charrasqueado como él: mujeriego, parrandero y jugador.
Y “Cuau” se fue del Tri de la manera más ominosa, deplorable, cruda, desleal, pero, no injustificable, tomando en cuenta su reincidencia por darle alegría al cuerpo en congales defeños.
Y por lo visto, si las efemérides europeas relatan y revelan las correrías de Eriksson en sus tiempo mozos, al grado de que en su biografía Jamie Carragher asegura que el sueco llegó a ligarse bellezas inglesas para suministrarlas, como generoso “chulo” de película mexicana noventera, para el solaz esparcimiento de sus dirigidos, aun así, queda claro que la situación es puntual: “No hagan lo que yo hago [o hizo] sino lo que yo digo”.
Y así será.
Las dos nuevas víctimas de la cruzada contra el libertinaje de Eriksson, ése que él tanto ama, son Omar Bravo y Andrés Guardado, los dos jugadores del Deportivo La Coruña, compadres, amigos íntimos y pronto incluso socios empresariales.
Resulta que esa misma noche de cacería de indisciplinados, los dos jugadores llegaron juntos, tal vez después de estar revueltos en alguna odisea divertida, 40 minutos después de lo permitido.
La Inquisición los llamó a cuentas.
Eriksson les clavó la mirada, ésa que nunca desperdicia en damas a menos que tengan las medidas reglamentarias de Botero.
Fueron notificados ambos, Bravo y Guardado, que su impuntualidad sería sancionada con 1,500 dólares.
Los “españolitos” se negaron a pagar. Y el sueco, entonces, lo puso tan simple como: o cumples o dejas la concentración.
Claro, Bravo y Guardado pagaron, más o menos el equivalente a media jornada laboral en el futbol español. Nada excesivo que lamentar y sin duda más barato que el desprestigio de ser exiliado del paraíso tricolor aun cuando contenga códigos de conducta suecos, no chuecos y sí muy estrictos.
Con tres en la cuenta, Eriksson manejó las piezas.
En una medida muy europea, él no baja de su pedestal de estratega para convertirse en carcelero, pilmama, nodriza o celador de sus jugadores.
Para eso el implacable ligón de secretarias envió a Paco Ramírez, auxiliar, mexicano, lavolpista, serio y con un nivel de paisanaje autóctono para llevar, como cabal “yciucatitlanti” (mensajero azteca) la advertencia tajante del rubio que vino de más allá del mar.
“Con este hombre no se juega. No hay concesiones. Hay un criterio de orden y disciplina y deben acatarlo. Disciplina, respeto al trabajo, a la selección, a su profesión y a sus compañeros, son indispensables. Y el que no se apegue a esto, no podrá seguir en la selección”, habría sido el apercibimiento, palabras más, palabras menos.
Jared Borgetti es otro en desgracia.
Tuvo tres oportunidades de guardar silencio y las desperdició.
Jared ya tiene tres estrellas negras en la frente. Aunque tiene la misma edad que Cuauhtémoc, 35 años, el sueco lo descartó con ese pretexto, donde, entre líneas, hay un mensaje: a esa edad y aún no aprendes.
En la lista de amonestados hay por lo pronto un jugador: Gerardo Torrado.
Se manifestó ya dos veces: una contra la llegada de un entrenador extranjero y otra contra la presencia de naturalizados. Una más y será borrado de la lista.
Ojo que aquí hay dos raseros para medir, aunque los dos apelen a cierta concordia y congruencia disciplinaria, pero a final de cuentas es la misma postura tumbacogotes por parte del entrenador.
En el caso de los amantes de la noche, suena coherente que jale las riendas Eriksson, porque, según cuentan sus dirigidos, él también sabe premiar con momentos de disipación y gozo cuando las cosas se hacen bien, pero después de los juegos cruciales y no antes.
En el otro patíbulo están los que pretenden ejercer su libertad de expresión, aunque luego recurran a la peregrina expiación de pretender que lo que dijeron fue deformado, mal informado y tergiversado y que en realidad dicen que nunca dijeron todo aquello que los medios dicen que habían dicho.
Por lo pronto el sueco consolida en la disciplina dentro y fuera de la cancha el proceso de cambio del Tri.
Futbolísticamente, tácticamente, con triunfos, habrá que esperar que se consoliden con más trabajo y menos jornadas de esparcimiento, como la del martes y miércoles por la mañana, cuando los seleccionados, todos, hicieron lo que Eriksson prometió que no harían: turismo y compras.

September 25th, 2008 a las 2:21 pm
Sr. Rafael Ramos
Las pocas veces que he tenido tiempo para leer su columna durante este pasado Mundial, creame de que me hice un admirador de Ud. por su “sentido del humor” y por su manera de ver este deporte.
El motivo por el cual me dirigo hacia Ud. es por que espero de que a travez de su columna llegue a hacer saber a los amantes del Futbol de Nacionalidad Mexicana de que es deplorable y vergonzoso ver la forma de comportamiento durante y al termino del juego (hablo del Mexico v. Chile, este pasado Miercoles 24) en el Coliseo de Los Angeles, no soy Mexicano o Chileno soy LATINO al igual que todos Uds. y amante del FUTBOL, no de la VIOLENCIA.
Deber ser doloroso para los padres de familia llevar a sus niños a ver un juego de futbol y que sean expuestos a estos espectaculos de mal comportamiento.
Sr. Ramos, espero que a travez de Ud. podamos transmitir este mensaje de cordura y buen comportamiento a nuestros hermanos MEXICANOS, se gane o pierda.
Gracias
Francisco Asalde
Making tomorrow a better day!
October 7th, 2008 a las 9:14 pm
Creo que te equivocas Francisco desde que pones tu ID como latino ya que esto tiene muchas connotaciones seria mejor que supieramos de donde eres para tener una idea mejor de ti, aclarado esto te digo si temor a equivocarmeque no importa de donde seas como comprenderas el futbol es pasion y por ende se dan este tipo de espectaculos que nada tienen que ver con la nacionalidad y menos comno tu lo remarcas cuando dices no soy Chileno ni Mexicano creo que esto esta de mas pues esto se da en cualquier parte del globo terrestre y nop solamente aqui,por otro lado alabo la intencion por la que lo haces pero no estoy de acuerdo con la forma de llevarlo a cabo.Feliz noche Francico y buena suerte.
MEXICANOS DEL MUNDO UNANSE.
May 7th, 2009 a las 8:56 am
francisco asalde, por que no pones tu verdadera nacionalidad y te dejas de payasadas.
Demasiados centroamericas y sudacas les encanta criticar a Mexico y luego ocultan su nacionalidad alegando que son simplemente “Latinos”, “hermano centroamericano”, o cosas por el estilo.
Por que no siguen el ejemplo de nosotros los mexicanos que estamos orgullos de nuestras raices y no ocultamos nuestra nacionalidad… bueno a no ser que se trate del payaso de Rafa Ramos