De la desesperanza a lo inesperado
La frase es deliciosa para enmarcar el momento de la Liguilla del Clausura 2009: “Lo esperado no sucede, es, en realidad, lo inesperado lo que acontece”, y pertenece a Eurípides de Salamina, poeta griego que en el año 405 a.C., ni siquiera hubiera perturbado su sabiduría con los roces ordinarios y prescindibles de una pelota contra la red.
Y en la Liguilla ocurre, precisamente, lo inesperado.
Mientras la temida campeonitis alcanzó y cazó, finalmente, al Toluca; Pachuca y Enrique Meza siguen desafiando el maleficio del superlíder, mientras “Tuca” Ferretti, con los Pumas, juega otro episodio del “ya merito”, para que dos que debían estar en las catacumbas de la Primera División “A” se conviertan en los apoteósicos protagonistas del torneo.
Así, Puebla e Indios, desahuciados antes del primer minuto de vida del Clausura 2009 que vive su festiva agonía, son una alegría popular.
Mientras reclaman y chantajean con la compasión por el desfavorecido, lo cierto es que los dos equipos son un ejemplo de supervivencia.
Son, además, un mensaje para los “grandes” ausentes y para quienes lloran, esclavos de lo esperado, por esos inesperados grandes ausentes.
Nacido del frágil pecho, pero poderosa inspiración popular del ídolo de Ciudad Juárez, aunque nacido en Parácuaro, Michoacán, a los “grandes” “les falta lo que [Indios y Puebla] tienen de más”, cita Juan Gabriel, esperando este servidor que el clásico Eurípides no se estremezca en su tumba del Olimpo por colocarlo en la misma tribuna que el dicharachero divo del Noa-Noa.
Pero así se sintetiza: los inesperados Indios y Puebla, con mucho menos en la nómina, han sido más que sus esperados adversarios.
Testosterona, la clave.
Toluca y Monterrey, uno como campeón y otro como resucitado, terminan siendo victimados de manera distinta y la fantasía de su nómina, en pasaportes, selecciones nacionales y salarios, se viene debajo de manera catastrófica.
Con técnicos que rozan el millón de dólares de salario anual, terminan ejecutados por dos entrenadores que no sólo fueron escogidos por económicos, porque no había más, sino, por lo más importante, porque al final, tanto “Chelís” como Eugui, reclamaron el derecho de salvar a Puebla e Indios, y sin hacerlo público, vendían en el vestuario el derecho a soñar.
“Quiero ver quién es capaz de quitarle el hambre de ganar todo a mis jugadores”, ha dicho Sánchez Solá, después que ni la perversa, sucia, desleal guerra entre sus directivos, que llegaron a no querer pagar premios y salarios, pudieron detener el corazón generoso y humilde del equipo.
Eugui, en tanto, es simple para poner en perspectiva los anhelos de Indios.
“Lo dijo Walt Disney, porque él mismo lo consiguió: ‘Si lo puedes soñar, lo puedes lograr’”, expresa.
Por supuesto que la arenga en la intimidad del vestidor de ambos equipos debe ser más intensa, más pasional.
El discurso, la alocución para poner en primeros planos a los cartuchos quemados del Puebla o a los autóctonos desconocidos de Indios, debe ser punzante, para haber conseguido sacarles lo que otros entrenadores ni siquiera se molestaron.
Es decir, con un grupo aparentemente mejor de futbolistas, por ejemplo, Mario Carrillo y su aberrante Mamá Toña dejaron al Puebla de nuevo en el abismo.
Sin haber hecho pretemporada el Puebla, el “Chelís” llegó a convivir con ellos, vaya, hasta a llorar con ellos, y a cambiarles épicas de 90 minutos por aparatos de sonido, por playeras Lacoste o por plasmas, “y las compro yo porque me sobra la lana, y si me falta, mi esposa me presta”.
Pero claro, Sánchez Solá subraya que hay más que proclamas belicosas en el vestidor, “hay trabajo táctico, porque tengo futbolistas”, que debe haberlo, y como muestra revela que hay nueve asesores en su cuerpo técnico, más otro grupo de auxiliares externos.
Y no lo oculta: a Rayados lo mató con jugadas a balón parado: “Sabíamos que Monterrey es frágil en ese aspecto”, y el técnico Víctor Manuel Vucetich se dio cuenta apenas después de que fue eliminado.
Con Héctor Eugui el proceso es el mismo.
A la conformación masculina del temperamento de lucha le añade orden, le añade solidez defensiva, le añade un trabajo de recorridos y coberturas que le dan fuerza atrás, y que con eso, con fortuna y con la jornada gloriosa de Cirilo Saucedo, terminó por acabar con los Diablos.
Ahora Indios se mete con Pachuca, el equipo con el mejor futbol y que en el Clausura le venció 3-0 en el Estadio Hidalgo.
El Puebla se mide con los Pumas. 3-1 fue el saldo en el Clausura 2009, pero con detalles: Sergio Pérez fue expulsado por La Franja al 66’ y los dos goles de la victoria de la UNAM cayeron en tiempo de compensación.
Otro griego clásico, Heráclito de Efeso, más cerca, obviamente, en todos sentidos, de Eurípides que de Juan Gabriel, dijo: “Si no esperas lo inesperado, no lo reconocerás cuando llegue”.
Inesperadamente, siete días de espera.

May 21st, 2009 a las 4:03 pm
Yo considero que en el partido entre Indios y Toluca salio ganando el anti-futbol, regresamos a la epoca de Lapuente y Arias, aun mas lejos recuerdan aquel Uruguayo que hizo campeon al Toluca jugando a cerrarse, no recuerdo como se llamaba, lo unico que me acuerdo que tenia a Italo Estupinan de verdadeo lucifer con el No. 9
June 5th, 2009 a las 2:44 am
Leyendo algo de prensa salvadorena, me di cuenta que te robaron varias veces la columna de el 4 de junio.
July 5th, 2009 a las 3:06 pm
Señor Rafael Ramos, primero lo quiero felicitar por sus buenas columnas y blogs, es una de las razones que compro La Opinion todos los dias, nunca me las pierdo.
Se que es una persona sin pelos en la lengua y es para admirar. Lo busco para informarle que la nacion Chiva esta encontra del nuevo escudo de Vergara. Estos sitios web son unas de las muestras encontra del nuevo escudo:
resistenciachiva.org/index/
soydechivas.com.mx/
myspace.com/laschivas
livepetitions.co.uk/noalnuevoescudo
http://foro.mediotiempo.com/showthread.php?t=83653
Le doy toda esta informacion con la esperanza de su ayuda. Que nos de un espacio en unas de sus columnas o blog de nuestra negativa hacia el nuevo escudo en sus propias palabras.
Espero su respuesta y su ayuda por favor.
Saludos y gracias por su tiempo.