La noche más larga
Tuesday, January 5th, 2010¿Te acuerdas cuando tu mamá te decía: si no te duermes no llegan los Reyes Magos? ¿Cuando dabas vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño? ¿Cuando al contar ovejas sólo lograbas estar más alerta? Dice mi mamá que no hay noche más larga para un niño que la del 5 de enero, cuando esperan la llegada de los Reyes Magos y un hermano siempre despierta al resto para correr al lado de su zapato (aquí en México) y ver los juguetes que llegaron por arte de magia.
Nosotros somos tres hermanos y el pilón, bueno, cuatro hermanos, nuestros padres siempre nos dijeron: pidan sólo tres juguetes porque son sólo tres reyes y así ilusionados, preparados después de ir a las jugueterías escribíamos aquella cartita pidiendo muñecas, patines, osos de peluche, carritos, monos de acción, sorpresas.
Recuerdo una mañana en especial, corrimos escaleras abajo para mirar debajo del árbol donde dejábamos los zapatos y ¡sorpresa! NADA, corrimos para un lado, corrimos para el otro, recorrimos cocina, sala, comedor y NADA, no recuerdo si fue mi hermano o yo el que comenzó a llorar (seguro sólo fue un segundo de diferencia) y corrimos a la cama de nuestros papás a contarles: “No llegaron los Reyes Magos”, mi hermana mayor más tranquila explicó: no hay nada bajo el árbol. Mamá consolaba a tres pequeños inconsolables, cuando papá sugirió: ¿no hay nada cerca del árbol? ¿no hay alguna pista que los lleve a otro lugar?
Lágrimas que se secaron en la carrera hacia abajo, mocos que se limpiaron con la manga del pijama y justo ahí estaba, un camino de caramelos que llevaban al patio donde estaba una enorme casa de muñecas (ocupaba la mitad del espacio y entrábamos a la perfección los tres sin apretujos) adentro estaban los tres juguetes que cada uno había pedido.
Han pasado muchos años desde esa mañana sorpresiva y me sigo preguntando ¿cómo llegó ese camino de caramelos? Es imposible no haberlo visto la primera vez… ¡es que los Reyes son Magos!
¿Cuál es tu anécdota más linda de los Reyes Magos?


