El sexo está prohibido
Tuesday, October 13th, 2009Me siento cuál adolescente, cuando el sexo era parte de la vida prohibida y el simple roce de sus dedos podía hacer vibrar cada una de mis terminales nerviosas; cuando su respiración tan cerca de mi cuello disparaba el debate de seguir o parar; cuando una mirada pícara antecedía a una larga, larguísima sesión de besos en un rinconcito solitario y oscuro.
Y es que esta prescripción médica de permanecer en celibato durante seis u ocho semanas está devolviéndome mi adolescencia, porque es una lucha constante entre hormonas y mente, porque la respuesta es la misma: ya llegará su debido tiempo.
Pero también es divertido el juego de la provocación con límites: la falda cortita, el escote que no esconde, lo ajustado de la ropa y sentir sus ojos puestos ahí durante largos minutos, verlo apretar los puños para no tocar de más por miedo a no poder contenerse, es regresar ahí: al mundo fascinante de la interminable seducción virginal, mira, toca, huele, saborea, pero no llegarás a “home”.
¿Seduces para llegar a “home” siempre? ¿Qué tanto juegas con tu pareja?


